Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

Llegaste con tardanza

 
Llegaste con tardanza hasta la espera.
Te presentí. Sabía que vendrías
para colmar mis años con tu nombre.
Pero tengo trazado ya el camino;
he quemado mis naves, y el regreso
es un ir adelante contra todo.
Tampoco tú me entenderás, si digo
que la vida es así, que debe serlo,
que tenemos que andar como faquires
clavando la pena y la renuncia.
Tú soñarás. Irás con mis palabras
tejiendo las guirnaldas de la dicha,
subirás la colina de los sueños
con ágil paso y corazón dulcísimo,
diciéndome que acaso la semana
esté a tan sólo un paso del recuerdo…
A ti escribo, muchacha que no eres,
que rozaste con alas de inocencia
mi tristeza antiquísima y naciente,
a ti te digo, a ti que no conoces
que ahora contra el muro de mí mismo
dejo clavado el galopar del día,
a ti te digo que llegaste tarde
para esta espera con que nos morimos.
Tú no me entiendes. Sé, siento que nadie
podrá descuartizar mi honda amargura.
Tú seguirás; yo seguiré, seguimos.
Al fin y al cabo, seguiremos siempre.

 

 

(Publicado en La Venencia nº 3, Marzo de 1963)