Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

La muerte en los pinceles

 

III

(Brueghel el Viejo)

 

Un carro, sólo un carro nos espera;
quizás también un muerto… O muchos muertos.
inciertos son los gritos, pero ciertos
los huesos en que acaba tu frontera.
 
Una ciudad se incendia en la ladera
de tus horas perdidas. Barcos yertos
arrastran la osamenta de tus huertos,
trituran el granito en tu cantera.
 
Como si no fuera contigo el cuento
Zurces el roto que dejó el lamento
hasta que llega el último desgarro.
 
Sabes que adornas árboles difuntos,
que, hueso a hueso, laten tus asuntos,
porque al final sólo te espera un carro.


 

(Publicado en Azupirán, Julio de 1987, Arcos de la Frontera)