Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

Nostalgia por la bahía gaditana”

 

(Homenaje a Jose María Pemán)

 

A corazón abierto y despeñado

inicio un caminar por tus orillas;

prado será la mar y empavesado

mi barco surcará tu geografía.

 

Mi corcel subirá la loma frágil

del olear sencillo de tu gracia

y como antiguo pescador de Cádiz

mi navío-corcel será mi casa.

 

Las puras coordenadas de mi sueño

trazan las líneas de mi singladura;

amar para el espacio, eje del tiempo

para colmar a pulso mi andadura.

 

Bahía gaditana, novia mía

para abrazarte en vilo por tus playas,

y el tenue manto de la arqueología

donde nace la mar del ser de España.

 

Gozo tu sal, tus aguas acaricio,

entretengo mi mano en tu cabello.

Al norte del amor se abre el camino

que lleva a los lagares de tu beso.

 

Hijo de ti, madre matricia, amada;

mi cultura es el peso de tu historia,

oprimen tus milenios mis espaldas

y mis venas se adensan con tu aroma.

 

Y limito mi aliento en tu latido,

mar en sirena, flor de matrimonio,

y en tu origen murado y tus castillos

consumo los mil siglos de mi asombro.

 

Y concierto mi afán con el silencio,

el perdurar la gracia y la añoranza;

pinares ancestrales, con el viento

de tartésicas voces por sus ramas.

 

Y convoco la luz de tu consorcio,

amadores rendidos de tu espera,

Geriones conquistando el patrimonio

de un lugar en tu carne y tu leyenda.

 

Con Césares palpando en tus entrañas

el dominio del orbe y tu hidalguía;

Balbos del mundo, granazón de España…

En ti comienza la mitología.

 

Hércules y salinas; las Hespérides

por las márgenes dulces del Letheo,

y el cuajar en prodigios de altas fuentes

su estela aventurera a Menestheo.

 

Venus mía, cobijo de mi gloria,

cóncavo seno, gruta de alegría,

esteros para amar, gozo en la sombra,

Venus, bahía fiel y novia mía.

 

Llamarte Continusa o Eritheia,

hablar verbo remoto en vasos nuevos,

o lanzar como trémulas cometas

luces de Cádiz, orlas de los puertos.

 

Y los recuerdos sobre las espumas…

Virgen adelantada del Atlántico.

Un perdurar de trinos y de lunas

codicia los esquimos de tu ramo.

 

Sierra lejana, olor de lejanía

cerrado en el contorno de tu arena;

vides de plata, honduras de elegía

para decirte adiós desde la pena.

 

Aquí, sobre las torres, junto al oro

de la tarde cayendo en la penumbra

-miradores de fuego, aire barroco-

celebro el matrimonio y su aventura.

 

Contigo el caminar, novia y esposa,

en ti queda el amor, sobre tus aguas;

amor, amor, amor, destino y gloria,

nostalgia en flor, bahía gaditana.

 

 

(Publicado en Caleta, 1967

y en III Festival Poético de Primavera de Arcos de la Frontera, 1977)