Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

A mi hija

 

(Todavía en el vientre de la madre)

 

Estás aquí; palpitas; te moldeas;

dan a tu voz su arquitectura humana.

Se inunda de altos trinos la mañana

y empuña el océano sus mareas.

 

Bulles como una flor. Enciendes teas

de gloria ante mi puerta y mi ventana,

y en el hondón de mi torrente mana

la gotita de vida que aleteas.

 

Sólo a dos pasos ya de mi alto empeño.

¿Qué células te amarran y sostienen,

qué plenitud de nido te cobija?

 

Desde los cuatro nortes de mi sueño

-yo, creador de luces que me vienen-

siento latir las voces de mi hija.

 

 

(Publicado en La Venencia nº 1, Noviembre de 1960, Jerez de la Frontera)