Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

Tengo el alma encerrada

 

Tengo el alma encerrada como un ave pequeña,

como un llanto pequeño,

como una dulce angustia de no reconocerte

si continuas mirándome.

 

Yo te tengo guardada, tan inéditamente,

que no he de saber nunca si eres tú o es tu sombra,

o eres tú misma, sombra desconocida

que continua pasando para saber que existe.

 

Y en esto está el secreto de saberte a ti misma,

que si eres tú, tú eres; y si eres sombra, apenas

tú misma reconoces el labio que besabas

cuando nadie te mira.

 

 

(Publicado en Pueblo,  12 de Julio de 1952, Madrid)