Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

El verde trebolar de los oteros

 

El verde trebolar de los oteros

midió mi carne, consumió tu frente,

brindando estrella donde hablaba fuente

y alzando a Dios en flor de los senderos.

 

Clamor del llanto, adioses de linderos,

nido de hidra, flores de repente,

y oros en auras para la ascendente

plenitud del reencuentro en los veneros.

 

Brinda la luz, el pífano prepara,

salta feliz, cálzate abarcas para

una más leve senda y más ceñida.

 

Que no es amor que no retiene

una angustia que va, gloria que viene

y un caminar a Dios en cada herida.

 

 

(Publicado en Liza nº 3, Otoño de 1961, Arcos de la Frontera)