Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

       Cementerio

 

 

     El sepulturero

 

Yo soy el compañero de las Parcas

con la monotonía del trabajo;

y he de continuar abriendo fosas

para tener alguna cuando muera…

 

 

El ciprés

 

Navego en estos mares de abandono

con mis largos tentáculos asidos

a los huesos y al frío de las tumbas.

Pero en mi copa verde canta un pájaro…

 

 

La muerte

 

En este imperio, triste, quieto, frío,

yo reino con el cetro del silencio;

cuatro blancas paredes son sus límites

y el mármol de una cruz su centinela.

 

 

La tierra

 

He de seguir este fatal destino

de enterrarme yo misma, aprisionarme,

de resonar madera si alguien muere

para tener más tierra en mis entrañas.

 

 

(Publicado en Alcaraván, 15 de Enero de 1950)