Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

VILLANCICO DEL ÁNGEL DE CÁDIZ EN LA

NOCHE DEL NACIMIENTO

 

Tan antiguo como el mundo,

Señor, y vengo a tu Amor.

Vengo

y te traigo lo que tengo:

un alegre mirador.

Es un mirador pequeño,

para mirar desde el sueño,

Señor,

para tener en el sueño

un pequeño mirador.

Caracolas sí que tengo

donde el ruido del mar

no es el ruido del mar,

sino el canto de mi amor.

Pero no te traigo mar,

pero no te traigo amor;

el amor vino delante

y el mar atrás se quedó.

Un pequeño mirador,

Señor,

para ver desde tu cuna

gozos de mi corazón.