Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

"Y TÚ, MI POETA, ¿QUÉ HACES?"

 

Yo lanzo los cohetes de mi felicidad

desde los montes de tu nombre,

yo tengo mi corazón en fiesta,

yo aprendo esta lección de amarte,

de saberte para siempre junto a mí.

Ahora mi soledad es como un pequeño canto de reciennacido,

es del tamaño de una hormiga en el atardecer,

como la luz de una lámpara de aceite junto al sol.

Y lanzo al cielo el grito de mi dicha,

y derramo en el mundo de la alegría,

y voy con mi mano abierta hacia lo bueno.

Un violín con música de tu voz

va poniendo serenidad en el paisaje,

va dejando en el sol el cauce mismo

de tu amoroso corazón.

Pero todo tiene un color de manzana madura,

un olor de violetas en otoño,

todo se llena de ti, todo cobra la forma de tu voz...

Tu voz destruye la tristeza de mi mundo,

da nueva arquitectura, modela las arcillas

para crear, hace nacer los juncos,

derrumba las montañas de tu ausencia;

tu voz se mece como un eco en mi corazón.

Sentado junto a un río oigo correr tu voz,

frente a la noche siento tu voz latir en las estrellas,

junto a mi corazón oigo el torrente de tu voz

reclinándose en mi pecho,

al lado de tu voz oigo tu amor llamándome.

Y yo, tu poeta, desde la mañana hasta la noche,

te quiero, sí, te quiero, sí, te quiero.