Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

SONETO AL CORAZÓN

 

Ya no estás solo, corazón. Despierta.

En esta soledad de cada día,

yaces, sobre la tímida alegría

de haber granado el fruto de huerta.

 

Su mano. Fué su mano. Abrió la puerta

de ese temor que dentro te latía.

(Y el corazón del corazón se abría

como una vida a una esperanza cierta).

 

Ya no estás solo, corazón. Ahora

sobre tu amargo, inmenso playerío

florecen violetas cada aurora.

 

Tienes tu fuente, cauce de tu río

y esta serenidad de cada hora,

de cada beso suyo al verso mío.