Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

14

 

La palabra es un nudo.

No se pronuncia a veces.

Se quema en la garganta

-carámbano de nieve-

clavando sus dorados,

mohosos estiletes.

La palabra es un cáncer

con su heraldo de muerte,

deformando las voces

que dentro nos conmueven.

La palabra es un límite

de sonidos inertes,

eco sin su montaña,

turbión sin su torrente,

pagoda sin silencios,

cordillera sin vértices.

La palabra nos deja,

ante la vida, inermes,

sacude nuestras células,

esparce nuestro semen

y deja nuestro centro

descentrado y doliente.

La palabra palpita,

bulle, salta, se vuelve

contra nosotros, clava

su veneno en las sienes

dejándonos inútiles,

destrozados e inertes.

 

Destino es del poeta

buscar así su muerte.