Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

2

 

(Geografía)

 

Abro la puerta de la casa, y entro

en una inusitada geografía,

en un atlas de amor, en una esfera

de armilares trazados de sosiego,

de inolvidables órbitas de gozo.

Abro la puerta... y como en desbandada

la casa se me puebla de paisajes

remotos o de calles cotidianas,

se colma con los ríos que no he visto,

con mares no surcados, con montañas

que nunca escalaré, con los desiertos

que consumieron mi camino antiguo,

con los parques que encuentro cada día,

con selvas insondables e ignoradas.

Abro la puerta de la casa, y entro,

y encuentro al universo desplomado

viviendo en sus baldosas y maderas,

creciendo de su aliento y su ternura.

El mundo está en la casa. Y sus fronteras

encierran todo el mundo y lo aprisionan,

limitan, sí, separan ese abismo

que va desde su todo hasta la nada;

redondean su cálida corteza

y la llenan de luces siderales,

de orbitales caminos, de espaciados

meridianos de penas, paralelos

humanos, de ya célicos solsticios.

Su ecuador la circunda, abraza, envuelve

de paz, de la escalera a la cocina,

y la espina dorsal de su pasillo

es amplio valle para el pan y el beso.

Y yo, nomadeando por sus ríos,

haciendo los periplos ignorados

de descubrir caricias por el aire,

de explorar mi despacho o mis recuerdos,

contemplo cómo el mundo se me hace

pequeño, elemental, como mi casa.