Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

22

 

Puse mi carta en la mesa.

El tiempo jugó su baza

y se me quedó el envite

huérfano de cruz y cara.

Mi vida entera aposté

contra su empujón de nada,

y en el envés de los días

perdí lo que no se gana.

Pájaros locos de viento

rompen su noche y sus alas

por picotear el tiempo

que se pudre en mi persiana.

Los libros contra un recuerdo,

versos por una esperanza,

la sombra que me consume

por el sol de una mañana.

Juego perdido. No hay forma

de que el tiempo no entre en baza.

Y con las cartas partidas,

esperando un as de nada,

sigo la lucha que está

perdida cuando empezada.