Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

29

 

Los pujantes cantiles van perdiendo

su altura, su esplendor, su poderío,

y donde alzaba el álamo su orgullo

sólo raíces carcomidas quedan.

Su altura y su esplendor, su fuerza y gracia,

las palabras antiguas desmoronan;

donde decías "vida" sólo encuentras

un eco huero que ni tú conoces,

e intentas rastrear por las montañas

una huella, o los restos de una huella,

que auxilien esa búsqueda imposible

de encontrar al que fuiste en el que eres,

como si el tiempo no tronchara juncos

ni hiciera a tu palabra arqueología.