Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

12

 

La vida sigue, Antonio, ciertamente,

pero ya no es lo mismo.

Uno se hunde en el trabajo

como queriendo reventar,

pero ya no es lo mismo.

Come, anda, habla, duerme uno

y le siguen tirando de los hilos

para que mueva brazos, piernas, vida,

pero ya no es lo mismo.

La tristeza, el vacío, penden sobre

el corazón

como una espada de damocles cierta,

y aunque uno transite por las calles

como antes,

ya no es lo mismo. Nunca

será lo mismo.