Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

14

 

La garra del dolor ya no me suelta.

Aferra bien su presa y la tritura,

en cadáver de pena la convierte,

en tierra removida

mas no para sembrar.

 

Ni gestos, ni palabras podrán nunca

desamarrar el nudo,

hacer que se levante la cabeza,

sonreir desde adentro.

Así camino ahora,

con el dolor de tu vacío sin retorno,

solo y gritando al mundo

lo injusto de tu muerte.