Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

6

 

Acaban los caminos bruscamente

en el desierto y en la soledad.

Fue un engaño la ruta. Si hubo luces

en las últimas ramas de los chopos

que flanqueaban los senderos, si hubo

trinos y brisas y recuerdos, nada

quedó cuando el camino, con la noche,

en la desesperanza desemboca

degollando las voces, los anhelos,

los sueños más queridos que tuvimos.

 

En el desierto y en la nada acaban

los múltiples caminos que empezamos

creyéndonos la vida por delante.

 

Fabricamos de empuje un edificio

que se nos desmorona con el viento...

Arena y más arena es todo norte.

Y si el camino acaba, ¿qué nos queda?