Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

a Carlos Murciano.

 

Me va royendo el hueso mi gusano.

Un poco más de aquí, un poco menos

de allá, y sigue y, terco, sus venenos

va talando la luz de mi verano.

 

Y yo como si no; mi ardiente mano

acaricia cabellos, tibios senos,

y en garra o zarpa van mis dedos llenos

de gusano y amor y más gusano.

 

Pero sigue y no cesa su carcoma.

Yo le conozco bien; viene repleto

de sed de vida y gesto taciturno.

 

Sólo el gusano y yo; y no, no es broma

ir con la muerte sobre el esqueleto

esperando que Dios nos marque el turno.