Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

a Maruja y José Luis Tejada.

 

Si digo mi penar yo sólo hostigo

contra mí mis lebreles, y se amasa

mi pan con agria harina, y se me arrasa

mi campo y se me tapia mi postigo.

 

Pero si callo lo que tengo y sigo,

y vivo sin decir lo que me pasa,

se derrumban los muros de mi casa

y se agosta la espiga de mi trigo.

 

Pero si callo y digo y digo y callo

y no me encuentro donde yo me hallo

¿cómo entender esta desesperanza?

 

Si callo, las palabras me consumen;

si digo, se me rompen y, en resumen,

es cambiar el morir de espada a lanza.