Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

a los doctores D. Dionisio Romero

García-Pelayo, D. Miguel Ángel

Ruiz-Badanelli y D. Anselmo Timermans.

 

El hombre es un castillo sin cimientos,

un paredón sin fuerza en el vacío;

yace sin casa y vive sobre un río

turbio de sangre y de limitamientos.

 

Lanza sus pulsos por la mar, sedientos,

y dice soledad y siente frío,

y es que tiene en el pecho un monte umbrío

que lo va hundiendo en galopantes vientos.

 

He dicho hombre y ya por esta espera

donde se hunde el verso y su contorno

lo crucifican con la luz del llanto.

 

Hombre para una muerte sin frontera,

para vivir un mundo sin retorno

a un no sé dónde y a un no sé qué canto.