Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

a Julio Mariscal y Manuel Mantero.

 

La muerte va lamiendo mis cimientos,

llena mis ojos con su telaraña

y ahora recojo fruto de guadaña

porque me hice sembrador de vientos.

 

Al aire lanzo los torcidos, lentos

castillos de aire que mi aliento engaña

y sólo tengo un llanto por cabaña

para acoger mis lutos cenicientos.

 

Porque luto por mí llevo y respiro

mi luto a cada hora y sigo y tengo

luto por norte y luto por bandera.

 

Voy con mi muerto a cuesta y tengo y miro

mi muerte en el espejo y llego y vengo

lleno de muerte hasta la gusanera.