Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

3

(Las columnas del teatro romano de Mérida)

 

A Josefina Cruz Villalón

y Conchita Quintanilla

 

Sin peso y sin volumen se levanta

la piedra. Espíritu y estirpe en vuelo

desde Roma, por fecundos caminos

de esa latinidad hacia mi Hispania.

Por caminos de estatuas y de hexámetros

por versos de Lucano y estoicismo,

de Séneca, por puentes y acueductos

me llega el vuelo de la piedra, el poso

de la sangre del Lacio, el agua amarga

que desemboca en mí hacia el futuro.

En esta piedra está mi historia. Acaso

ni yo mismo lo sepa. Pero un tiempo

respiraba por mí, y me intuía;

caminaba por mí, y me elevaba;

descansaba conmigo en el subsuelo

ignorado de las generaciones

que me han ido esculpiendo en luz y en sangre.

En esta piedra está mi historia. Puedo

en su esbeltez leer los hechos; noto

que los canteros la labraron para

darle cobijo y fuerza a mi medida,

para que sustentaran mi contorno,

para que yo pudiera reencontrarme

en la columna y piedra y voz de Mérida.