Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

20

 

(Los idos)

 

Los idos no son los muertos ni olvidados;

son carne que nos duele en nuestra carne,

un árbol solitario en el otoño

o un junco que se mece por la brisa.

Los idos van en procesión de ausencias

silenciosos, sumisos, simples nada,

jalones de un camino, secos vértices

sin encontrarse ni encontrarnos, como

peñascos rotos, como secos cauces

atándonos -dolientes- y venciéndonos.

Son peso muerto, ingrávido, que deja

vacío nuestro elemental vacío

para mostrar más claro su poder,

para poner nuestra ilusión y empeño

en cuarentena de tristezas vivas.