Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

7

 

Las manos que toqué fueron poniendo

sedimentos de tiempo en mis venas,

capas de luz, alientos de condenas

para salvar lo que se va perdiendo.

 

Los ojos que miré fueron metiendo

nuevos, lejanos mundos, siempre llenas

esperanzas de amor en las cadenas

con que fueron negándome y venciendo.

 

Yo soy yo mismo más los sedimentos

que cosas y personas arrojaron

sobre las simas de mi geografía.

 

Después me erosionaron esos vientos

de mi vivir, y todos me dejaron

una montaña que no sé si es mía.