Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

8

 

Se va buscando un río que ha bañado

nuestra niñez de sol y de sosiego,

nuestro primer amor y nuestro ímpetu,

y no se encuentra el cauce, las chumberas

que orlaban sus orillas, ni el molino

que detenía el agua y nuestros juegos.

Se va buscando el canto de unos pájaros,

la aventura gozosa de unos nidos

entre las altas ramas de los chopos,

el acechar cernícalos que caen

bajo el peso del sol, a plomo, y rompen

la seca siesta de mi pueblo, sobre

la cortadura a pico que lo eleva.

Se va buscando al niño que he tenido

ayer, hace diez siglos, como un viento

que me azotó, quebrando ramas altas,

corriendo arduas pendientes, más suaves

que esta empinada cuesta que ahora intento

remontar o vencer contra corriente

de unos años que van en catarata

llevando ahogado al niño que he perdido.