Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

18

 

A mi familia Olivares Santiago

 

No pido nada

porque nada estoy dispuesto a dar.

 

Y no consigo resolver enigmas

que yo mismo me propongo.

 

Alienta

la contradicción en mis palabras,

porque soy

una contradicción en carne viva

que arroja al muladar los sueños

para seguir buscando en muladares

los sueños que arrojé.

 

Me acarician las pléyades

cuando respiro tierra, y salgo, lento,

buscando tierra cuando me apasionan

las constelaciones de los otros.

 

Y no tiene remedio esta batalla

en la que al mismo tiempo represento

el papel de vencido y de vencedor.

 

Quizás podrían

las saetas que clavan su veneno

dar un deslumbre de ignorancia

a la sabiduría de la pena.

 

Pero supongo que por mucha calma

que le ponga a los vientos que me abaten,

mostrarán las heridas de esta lucha

que vuelve vulnerable a la osadía

de pensar que estoy vivo,

para luego

aplastar la belleza

con esa fealdad que permanece

latiendo en cada gesto que los días

obligan a cumplir, como si todo

no fuese más que el esqueleto

de las contradicciones que me aterran.