Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

20

 

A José Antonio Ramírez Lozano

 

Ya sabes que has perdido tus papeles

y andas girando al son de la agonía.

 

Ni siquiera hace falta

que el espejo te diga lo imposible

de encontrar los caminos

que te lleven de nuevo

al cerro en que plantabas

tus tiendas de corduras cada día.

 

Podrás disimular con las caretas

que un carnaval de oficios te procura,

montarte al carrusel de los trabajos

y saludar atento a quien se cruce

con la sombra que llevas por persona.

 

Pero sabes de sobra y sin remedio

que todo se acabó,

que andas vagando,

-monte de contradicción- entre las gentes,

buscándote y sabiendo

que no te encontrarás por más que indagues

dentro de esa coraza que te pones

para aguantar las lluvias

de tus mediocridades.

 

Y si a pesar de tantas precauciones

algún rayo de luz te la atraviesa,

quédate ciego y muérete,

porque de todos modos

hay que dejar las cosas en su sitio,

y no es tu corazón

el lugar apropiado

para milagros que no quieres.