Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

29

 

Para Eugenio Salazar

 

Intentas arrojar al fuego

los múltiples espíritus

que te van devorando.

Inútiles empeños...

porque sólo

te podrás liberar de los fantasmas

que te consumen cada instante

si eres capaz, en trance de cordura,

de asumir con reaños

esa postura heroica y sencilla

de arrojarte al fuego tú.

 

Y otra vez te traicionas, porque no habría

ni sencillez

ni heroísmo;

sólo miedo,

sólo la comodidad de sacudirte

las molestas avispas que te clavan

sus aguijones de impotencias.

 

Puede incluso

que te levantes monumentos

en los sombríos parques

de tus indecisiones;

pero tendrás, por mucho que lo evites,

que terminar reconociendo

a tu pesar, cuando te encuentres solo

contigo y sin disfraces,

que hubo una solución:

no haber nacido.