Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

4

 

Para el poeta Onofre Rojano

y para el amigo José Luis González

 

Inútiles respuestas

se niegan al tamiz de la palabra

y al vuelo de palomas.

 

Constreñidas

se quedan en el globo desinflado

de lo imposible, en las esferas

de aquellas llamaradas que no pueden

surgir de las cenizas, en sucesos

que a otros le ocurren, pero nunca a ti.

 

Y tú sigues nadando a contra tiempo,

rescatando al naufragio rebeldías

que apagarán silencios nuevamente,

procurando

que no se note que la ropa pudo

mojarse en la aventura; por supuesto

querrás poner bajo tejado

lo que debías pregonar a gritos

para intentar salvarte.

 

Pero siguen

machacando respuestas los intentos

de preguntas inútiles que callas

como si el viento no mordiera peñas,

no derrumbara pájaros

ni pusiera tu duda en la picota.

 

Después de todo,

poca importancia tiene

-si te has quedado mudo-

que sepan los demás

que has muerto envenenado

por palabras que te fuiste bebiendo

para que la cordura mantuviese

su inhóspita apariencia.