Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena

 

6

 

Con el recuerdo de José Luis Núñez

 

De los despojos de las osadías

van surgiendo poemas;

en resumen

no son más que el revés de la amargura,

el espejo de feria que deforma

aquella roca que estimabas

que era, como el amor, indestructible.

 

Los años luego te hablarán con signos

que no comprendes, pero que erosionan

los viejos edificios levantados

con estructuras sólidas -creías-

pero que no sirvieron para cobijarte.

 

Y seguirás rodando,

eclipse tras eclipse,

sin saber si tu luz refleja sombras

o sólo sombras dan lo que pensabas

que era luz cegadora para todos.

 

Vas dejando jirones de camisa,

trozos de piel, y si me apuras,

versos podridos

que ninguno se acercará a leer.

 

Se te derrumban los esquemas

que a golpes de pasión reconstruías

tras los duros embates de unas voces

que te gritaron la verdad,

para al final de todo

quedar con un poema entre las manos

sin que puedas saber si su torrente

te recogió como tú eras

o cometiste tu última traición.