Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena
Antonio Luis Baena Santiago
Antonio Luis Baena Santiago

 

Puedo estarte mirando

 

Puedo estarte mirando sin que precise verte

porque sé de memoria tus rasgos más finísimos,

y si cierras la boca se te encienden los ojos

y si los ojos cierras, apenas ya te veo.

 

Puedo estarte mirando porque estás en mí en todo,

en la rosa y en el libro y en el beso iniciado,

en el amor que ha sido y que tú me recuerdas

con tu pesar levísimo.

 

Puedo estarte mirando

porque estás en los íntimos recuerdos que prefiero,

en el pasar del pájaro.

y en la fuente del parque con árboles de agua.

 

Puedo estarte mirando; quiero estarte mirando;

quiero tener guardadas en mí tus dos pupilas

porque no me respondes -¿por qué?- cuando te digo;

¿Por qué ya no me quieres?

 

 

(Publicado en Almanaque Atlántico, 1952, Cádiz)